MI FUSIL EN MANO

Mientras el mundo gasta su tiempo destruyéndose, la ignorancia no quita pecado y  se torna aberrante, porque no nos bastan los terremotos y maremotos, ni cientos o miles de muertos, sino que nos importa más fortalecer nuestro ego en el poder hacia los demás, demostrando tener siempre la razón y el dominio sobre las cosas …