EL CRISTO DE MI CASA
Tus llagas me están alcanzando en el umbral de mi casa, y son mis persianas verdes la esperanza de un mañana. Rezo a mi Cristo que me dejó vivir cinco décadas, y le doy gracias por su bendición en la semana de mi fiesta y de mi supuesta creación. Los regalos se dejaron venir en …
