MIS CINCUENTA Y TRES ABRILES EN GUATEMALA
Cuando en Semana Santa las altas temperaturas llegaban a los 32 grados centígrados quemando los pastizales y los bosques de Cuernavaca, la angustia y desesperación entraron en mí y me inquietaron, por lo que busqué un lugar fresco donde poder respirar y meditar con toda tranquilidad fuera de los Estados Unidos Mexicanos. Así, surgió la …
