La consagración del anillo
Tan solo bastó un instante de música y buen humor para que llegara la sorpresa del día: un anillo en forma de cruz. Fue en mi fiesta de cumpleaños, donde reinó la algarabía, organizada por la luz del espíritu de Dios. Hice mi presentación vestido de lino blanco con la debida sumisión y obediencia, y …
